martes, 9 de diciembre de 2008

Onomatopeyas



- Por favor, por favor NO! te dare mas dinero, TE DARE TODO LO QUE ME PIDAS!, no dios, por favor no...


BANG


- Una bala en tus cuerdas vocales me librara de tus llantos. - Le dije mientras se ahogaba en su propia sangre.


- Pensaba que morirías con algo mas de dignidad, pero mirando a tus ojos ahora solo veo terror. Adios.

Le metí el tiro de gracia en la cabeza y salí por la puerta.


Si, por supuesto. Estais frente a un asesino sin escrúpulos . He trabajado en la sombra para muchos capos a lo largo de los años, y me he apartado de ellos justo antes de que cayeran muertos. Por mi u otras manos, eso da igual.


Si quieres trabajar en este negocio has de ser el mejor siempre y no dejar rastros. Ese pobre hombre que habeis visto suplicar por su vida se llamaba Al, Al Roodney.
Al pertenecia a la familia de los Albini, la familia que controla el narcotráfico en la parte sur de la ciudad.


Al era uno de los pocos que habia dentro de este negocio con algo de cabeza. Consiguió blanquear el dinero sucio procedente de la droga mediante contactos en la policía y el ayuntamiento.
Habia abierto multitud de negocios pequeños que vendían desde una bolsa de patatas hasta congelados extraños venidos de noseque pais del este. Los usaba como tapaderas para blanquear, pero el cabrón era tan bueno que se estaba forrando limpiamente con lo que sacaba de las tiendas. Claro que eso no lo habia declarado a la familia.


Pero como suele pasar cometió un error, contactó con Carl Homme, el contable de la familia Malkmus, la cual dominaba el narcotráfico en la parte alta de la ciudad. Habia un acuerdo tácito entre familias, puesto que si habia guerra, las muertes llamarian la atención del gobierno y por consiguiente del ejército. Y eso no interesaba a ninguna de las 2 partes.


El acuerdo se había fraguado ahce años y consistia en un reparto equitativo de líneas de narcotráfico. Cada uno se quedaba con una parte de la ciudad y los que se adentraran en territorio enemigo serian castigados con la muerte (cualquiera que fuera el caso) y no habria posibilidad de “Vendetta”.

El caso es que Al decidió abrir mas negocios de los necesarios, y ofreció a Homme que la familia Malkmus blanqueara su dinero allí. Al era muy listo, sabia que las relacciones entre familias estaban en un buen momento, puesto que las 2 se estaban enriqueciendo al mismo nivel y no habia rencillas. Asi tambien sabia, que el hombre para su plan era Homme, pues era querido por su familia, y respetado por la otra.


Pero con lo que no contó fue con la negativa de Homme. Se creyó mas listo que el contable de los Malkmus, pues el ya tenia todo un sistema de blanqueo montado mucho mas sofisticado, y lo mas importante, completamente legal, pues pasaba por la administración de justicia.
Una persona normal no habria tenido excesivos problemas para aceptar que se habia equivocado y dar marcha atrás, pues todavía estaba a tiempo. Pero vendió su alma. Concretamente a la mafia china.


Los chinos habian robado ya varios camiones repletos de droga que venian de la capital y su objetivo era desbancar a las 2 familias reinantes de la ciudad. Ellos le pagaron bién y le prometieron discreción, pero transformaron los locales en simples tapaderas de venta de droga, visible para todo el mundo.

Asi que Howard Albini se puso en contacto directo conmigo y me solicitaron “retirar” a Al del negocio, por un módico precio. Hoy en dia todo se puede comprar por dinero, todo.

Enfilé por la calle 46 hasta llegar a la 25 con Ocean. Alli habia un parque donde se reunian todas las noches, drogadictos, putas y pobres. Me gustaba mirar a los que parecian estar peor, pues la falta de esperanza los habia convertido en algo mas, en monstruos de la noche.


Me acerqué a uno de ellos. Un pobre viejo con una chaqueta de cuadros y pantalones de cordel. Todo el olía a vino y apenas no tenia apenas dientes.


- Como te llamas


- Eh... Elmond... si... Elmond.


- Tienes familia?


- Si, una hija... Pero mi mujer no me deja verla nunca. No tiene apenas 3 años y solo la he visto una vez, oh dios mio... Lorena...


Se puso a llorar como un descosido. No tenia tiempo para eso y se lo hice saber.


- Tu mujer no te deja verla porque eres un desecho y tu lo sabes. Pero estas de suerte. Te ofrezco un trato.


- Cual?


- Como estas ahora no tienes vuelta atrás, ya lo sabes. Sigas el camino que sigas estas muerto, y lo peor de todo es que lo sabes. Te ofrezco lo siguiente. Quiero que te suicides. Te pondrás delante de un coche y dejarás que te atropelle. En un 90% de los casos morirás, en un 10% constinuarás vivo bastante jodido.


- ¿Porque iba yo a hacer eso?


- Porque yo mataré a tu mujer.


Haré que tu hija recuerdo que tuvo un padre que la quiso. Y lo mas importante es que tu vivirás para siempre en ella.


- Pero yo.. (Sollozaba).. No quiero morir...


- Ya estas muerto. Elige, morir ahora a mis manos y nisiquiera ser una reseña en la sección de sucesos del periodico, o que tu hija te recuerde siempre como un gran hombre.


- Esta bién.... ¿Que tengo que hacer?


- Ven conmigo.


Lo senté en la acera mientras se bebia una botella de vino. Se lo permití porque creia que todo hombre debe de tener deseo a algo antes de morir. Algo que se pueda cumplir.


- Es el momento – Espeté,


- ......De acuerdo... – Me dijo sombríamente, sacó de su bolsillo una nota con la dirección de su mujer y me la dió. Despues bajo los ojos y se encaminó a su destino.


- Ya sabes lo que tienes que hacer.


- Dile a mi hija que la quiero..


- Claro. Ponte en posición, rápido.

No dijo nada y siguió las instrucciones que yo le habia dado. Se tiró al suelo en el arcén del carril y esperó a que yo le diera la señal.


Entonces oí el inconfundible rugido del coche que estábamos esperando.
Saltó el cambio de rasante que habia al principio de la calle a una velocidad increíble, y su amortiguación permitió que no se despegara ni un segundo del suelo. Cuando estaba a 30 metros, dí la señal y Elmond se levantó y se puso en medio de la trayectoria del coche.


Como ya habia previsto, el coche no llevaba luces y no se dio cuenta de la presencia de alguien en la carretera hasta que se lo llevó por delante.


Elmond quedó recudido a pedazos, pero cumplió su misión. El coche derrapó y se estampó contra un muro de piedra que habia en la calzada. Me acerqué rapidamente al coche y vi a dos personas tratando de recuperar la consciencia. Esperé pacientemente a que despertaran Howard Albini y Carlo Malkmus. Los jefes de las 2 familias.

- Howard, estas bién, que coño ha pasado?!


- Joder.. que coño.. Carlo, conducias tu, que coño has hecho?.. (entonces me vio).. Oh dios mio!.. Oh dios... Que haces tu aquí?


- Me gusta vuestro coche


- Y una mierda, vienes a matarnos, ¡Viene a matarnos!


Carl Malkmus sacó una pistola del pantalón, pero fue muy lento.
Antes de que hubiese querido apuntar ya tenia una bala en el cráneo.

- Joder, joder que has hecho....Maldito loco... CABRON! , Te habia mandado liquidar a Al para saldar las deudas con los Malkmus y poder hacer guerra conjunta con los chinos... Que coño has hecho?


- Al esta bajo tierra como me ordenaste... Ahora te toca a ti.


- No espera! (notaba como su cerebro trabajaba a marchas forzadas, intentando encontrar cualquier salida que no implicase su inminente muerte). Si has liquidado a Al, has hecho un gran servicio. Ahora mi familia podrá quedarse la ciudad, y luchar contra esos jodidos chinos. Tu también odias a los chinos no?, vamos que me dices, eres mi mejor hombre.. Te necesito a mi lado.

- Ya me tienes a tu lado... Howard.


BANG


Limpié la pistola y la tiré al contenedor de basura. Antes de abandonar el escenario me aseguré de que pareciera lo que quería, que los chinos habían sido los responsables.

Hacia poco tiempo que se llevaban las negocios en secreto entre las 2 familias. Pero yo sabia que estaban acojonados y que acabarian por unirse, una situación muy desfavorable para mi, puesto que tendría que tomar partido. Me adentré en uno de los locales de Al.

- Buenas noches caballelo. ¿Que desea?
- Whisky de malta
- Enseguida.

Mientras bebía , se acercó un séquito de chinos armados hasta los dientes, y me rodearon. Sacaron sus armas y se quedaron inmóviles. Yo seguí bebiendo. Detrás del grupo, se abrió paso uno de ellos, con coleta y bigote, a lo fumanchú.

- Lo has hecho muy bien
- Lo se. - Y bebí otro trago.
- Ahora selemos los dueños de esta ciudad, y tu tendlas una parte impoltante.


Odiaba tener que tratar con los chinos. No sabían nada del negocio, solo eran máquinas de exterminio. Y ademas de eso, le hubiese pegado un balazo por cada R mal pronunciada. Hice acopio de de serenidad y contesté.


- No me interesa.


- .........Estoy confuso. Amelicano


- Te lo aclararé, solo me interesa el dinero, pero no pretendo quedarme con parte de la ciudad, es toda tuya si la quieres. Ahora dame lo que habíamos acordado.


- Todavía me has de entregal otla cosa amelicano.


- Los mapas donde estan todos los puntos de venta de las 2 familas, asi como sus encondrijos están en este maletín blindado .(se lo muestro). Ya solo quedan pistoleros de 3 al cuarto. No te causarán excesivas molestias.


- Glacias Amelicano. Aqui tienes lo tuyo – El chino me entrega un maletín con mas dinero del que puedo contar en vida. Yo, a cambio, le ofrezco el mío.


- ¿Cuál es la combinación?


- Te llamare cuando esté fuera y te lo digo.


- Jajajaja. Ok amelicano, siemple tu juego. Espelo volvel a velte, eles un homble que siemple viene bien tenel celca.


- Nos veremos.

Cogi mi sombrero y salí por la puerta. Crucé un par de calles y saqué mi teléfono del abrigo. Marque con cuidado un numero que me habia aprendido de memoria y espere el tono.

1 tono...
2 tonos..
BROOOOOOMM!!!

Una explosión espeluznante sacudió el bar donde yo habia estado apenas segundos antes. Habia colocado en ese maletín explosivos que podrían haber puesto en órbita a una manada de elefantes. Doblé una calle y empecé a caminar mas rápido.


Sabia que no habia testigos y que nadie quedaba vivo para contarlo. Nadie sabia nada, y por lo tanto, los que habian sobrevivido a la masacre, no se fiarian de nadie. Solo se fiarian de una cosa. El dinero. Y el dinero siempre va a parar a tipos como yo, y si en este caso eres el mejor, ira a parar a ti la mayor parte.


Crucé varias calles y me adentré en un parking público. Subi 2 plantas y allí estaba él, esperando.

- Has hecho un gran trabajo.


- Usted también... Alcalde. Ya ha conseguido lo que queria, ahora habrá una guerra sin jefes mafiosos, algo que incluso la policia puede solucionar. Dentro de un tiempo podrá decir usted que ha conseguido erradicar la violencia en esta ciudad, y presentarse a gobernador.


- ¿Es lo bueno de estar del lado de la ley verdad? Al final acabamos ganando. En fin, aquí tienes lo tuyo – Me entregó un maletín.


- Usted no ha ganado nada.


BANG BANG

Le metí 2 tiros en la cabeza y sali corriendo. Sabia que no habia venido con protección por 2 motivos.


1 – Lo habría visto
2- Nuestros negocios eran demasiado privados para que el confiase en nadie.

Subí corriendo una planta y llegué a mi coche. Rojo, rojo sangre. Calado de ese color de las ruedas a los asientos. Mi f-40 rugía como un tigre enjaulado. Lo liberé de su prisión y salui zumbando a la noche. Aun me quedaba un encargo antes de poder encaminarme la capital y ver desde allí la guerra incipiente que estaba a punto de haber entre 2 familias, la policia y los chinos. Y todos ellos descabezados, ni saber que paso dar ni en quien confiar. Asi que un asesino forastero era la mejor opción para todos. Y por supuesto, la mejor opción para mi.


Saqué de la chaqueta el papel que me habia dado Elmond y me dirjí a su casa. despues de todo, alguien debia de decirle a la niña lo mucho que su padre la había querido.

21 comentarios:

Laura dijo...

¡Qué película!

Menda dijo...

Lo puedo imprimir y llevarlo como texto a una audición?

marichuy dijo...

Vegetable

Muy bueno; me gustó para guión de thriller-noir, que es uno de mis géneros favoritos... aunque "oficialmente" no exista, ja.

Mamen dijo...

Guauu! Vaya película!!!

anapedraza dijo...

Me ha gustado todo el relato, y el guiño final no lo esperaba. Un ser tan despiado no imaginaba que cumpliría su trato con Elmond.

Saludos.

MIGUEL

(http://blog.iespana.es/anapedraza)

ana_marie dijo...

muy bueno el relato.

conxa dijo...

bueno,leido completo, y eso que me molesta leer sobre rojo.Es bueno.
muy bueno.

Besos.

MBI dijo...

The End
....

Por favor, pongamé otro.

Logan y Lory dijo...

Aquí mueren más que en las películas de Tarantino....

El desarrollo del guión engancha y obliga a leerlo.

Saludos.

LOBITO dijo...

Muy bueno, ya has pensado en filmarla? Aunque solo queda el y su coche. Final tierno?

No he podido dejar de leer!!!

Un saludo.

LOOLA dijo...

Sin palabras!
Muy entretenido.

Besos brujos!

Noche dijo...

Vaya!..toda una pelicula de mafia china-americana, mientras te leía.

:)

charlotte dijo...

Vegetable Man: excelente! un relato maravilloso, me tuviste al pie, sin quitar los ojos, casi como si lo estuviera viviendo, un abrazo grande!

Srita. Infame dijo...

me estás enamorando...

au retour...

g. dijo...

Buen relato.
Siempre viene bien algo de policial negro, siempre.
Y... siempre me cayeron simpáticos los que quieren sembrar anarquía.

Bueno... Interesante.

Y sí, a mí también la que más me gusta es Mind Games.

Saludos.

Bitter dijo...

De las mejores historias de Cine negro que he leido ahora último, no he podido soltarla hasta terminarla, vaya que le sabes imprimir emoción...
un abrazo

shuliet dijo...

muy buen relatoooo!!!
un beso
:)

Xaj dijo...

Tardes de Dick Tracy,

Saluditos.

Wycherly dijo...

Q bien te quedo me a enganchado!

Noche dijo...

Apreciado Vegetable, te visito en esta oportunidad para desearte una Noche Hermosa de Navidad.

Abrazo Cariñoso.

Lotte dijo...

Genial, como siempre...