lunes, 5 de enero de 2009

There´s nothing left to run

Podria intentar justificarlo de alguna manera, podría incluso argumentar que era lo que tenía que pasar. Que todo el mundo necesita su drama, que Burroughs era un reprimido que escribia totalmente ido al igual que Bukowsky lo hacía borracho, mostrando su desprecio hacia cualquier ser humano.

Así que yo tenia que ser igual para llegar a las mas altas cotas de mi frustración, que es por y para lo que escribo. No puedo escribir palabras bonitas porque el mundo no lo es ni puedo contar historias ajenas a mí, porque entonces no tendría nada que contar. Y si no me afecta directamente a mí no encuentro las palabras necesarias, tengo que hacerlo mío.

Podríamos decir que era feliz y por eso hemos llegado a este punto. Mi estado no se correspondía con nada que hubiese oído o leído, no se refería a sentimientos desgarradores y a sonrisas tontas cada 10 minutos. Simplemente era paz de espíritu. Me sentía bién a cada momento y era incapaz de arrancar mi alma de esa quietud tan adictiva.

Se podría decir que siempre había andado por una carretera paralela a realidad, y de repente giro en un cruce y me encuentro gente que se preocupa realmente por mí y me aprecia, que me rodean con sus brazos formando círculos, yo lo agradezco pero es entonces cuando me siento aprisionado. Y como la sabina de Kundera necesito huir porque he perdido los alicientes que hacían esta vida interesante.

La novedad, el sentirme aceptado y a la vez afortunado, es lo que hace que pueda ver las miserias de las demás desde un punto diferente, desde el cual las mías han quedado reducidas a cenizas. Insignificantes, tanto que ni las recuerdo. Y es de ahí desde donde expulsaba todos mis demonios afuera. Ya no puedo evocarlo en este estado, y necesito acudir a los métodos que los grandes antes mencionados utilizaron.

Lo uso para violarte desde dentro. Me introduzco en tu ser y te despojo de todas las barreras que pones a los demás, solo para ver cómo eres sin tapujos. Y cuando ya sé cómo puedo manejarte empieza el juego.. Te llevo de un extremo al otro meciendo suavemente tu conciencia, para que creas que lo haces por voluntad propia. Te sometes sin saber porque lo haces realmente, sin preguntas.

Solo te entregas totalmente hasta que lo has perdido todo. Pero ese segundo intenso es lo que yo nunca podré hacer, envidio mi propia creación porque solo puedo verlo desde fuera aun a pesar de haberlo vivido. Todo es una mentira aun a pesar de ser la más cruel de las verdades.

Ahora me he dado cuenta y necesito mas. Necesito nuevo ruido y nuevas ciudades, necesito nuevas formas de pervertir mi alma de nuevo antes de que acabe por recuperarla. Necesito un poco de aire.

Nunca estaré tan cerca de la paz absoluta como ahora, pero estar en guerra es lo único que me permite seguir avanzando. Si, soy un cobarde, pero tengo que serlo, no se otra manera de hacerlo.

7 comentarios:

conxa dijo...

es triste sentir la necesidad de estar en guerra para avanzar....

Logan y Lory dijo...

La sociedad muta a fuerza de revoluciones, el ser humano a golpe de mutaciones internas,bruscas y violentas.

Un cordial saludo.

Menda dijo...

En tu línea.
Me gusta.

Mamen dijo...

"El descanso del guerrero"

La paz y la felicidad vienen muy bien de vez en cuando, si no...no aguantaríamos tanta guerra.

Un saludo!

Noche dijo...

A mi me pasa lo mismo, ..no queda de otra...a vivir!

Saludos Nocturnos

Bitter dijo...

"Es lo que hay" decimos acá, aguantar esta p*** vida

"Solo te entregas totalmente hasta que lo has perdido todo." que cierto esto

un abrazo

Lotte dijo...

Guerra contínua, si no nos la inventamos. Tiene qque haber un ideal por el que luchar, no basta con mirar la miseria humana, la miseria propia. Hay que buscar algo más, algo que le de sentido al sinsentido. Buscarlo a través de la química o del alcohol, puede incluso a través de la violencia silenciosa. En la paz todo es tranquilo y no se avanza, no hay necesidad de hacerlo.

Para mí, has dado en el clavo.
Saludos desde mi trinchera.se